domingo, 9 de agosto de 2009

Joan Baez en Montreux 07.07.08

El verano pasado realicé un un antiguo sueño, uno de mis deseos de toda la vida −que alguna vez pensé que nunca se realizaría−: asistí a un concierto de Joan Baez.
Joan Baez es una artista a quien admiro profundamente porque desde el inicio de su carrera en la música folk, en el Nueva York de los años 60, puso su voz privilegiada al servicio de aquellos que nadie escucha: los pobres, los marginados, las víctimas de la guerra, del analfabetismo o de tantas otras opresiones.
Pensé en los años que había esperado escucharla. Apenas podía creer que ahí estaba, a sus sesenta y tantos años, ya sin esa voz angélica con la que durante décadas cantó a la no violencia y denunció las injusticias, el racismo y las desigualdades en el mundo, pero con una presencia que transmite empatía y calidez.
Si bien con los años su maravillosa voz ha perdido potencia, ahora es más íntima, cálida, y quizá por eso me resultó más conmovedora. A lo largo de su carrera, Joan nos ha dado canciones que invitan a la reflexión como Be not too hard , en la que nos advierte contra nuestra tendencia a juzgar duramente a los demás, pues nuestro paso por el mundo es breve –dice la autora- y a menudo no nos vamos de él más sabios de los que éramos al llegar.
Esa noche inolvidable del concierto me invadió la nostalgia de una época perdida para siempre que ni siquiera viví. También me invadieron los recuerdos de mi propia vida, de noches lejanas en las que, escuchando las canciones de Joan, tenía la certeza −como todos a los veinte años− de que la música, la literatura y el arte tienen el poder de transformar el mundo.
Ver en vivo, por fin, a Joan Baez fue como acudir a una cita que tenía pendiente desde hacía mucho tiempo. Fue recuperar algo de mí misma que había olvidado y que recibí como un regalo. Gracias a la vida fue la última canción de la noche. 

Gracias a ti, Joan, por la inspiración que tus canciones me han dado.
 

Foto : Crook Stewart tomada del sitio The Joan Baez Pages www.joanbaez.com

2 comentarios:

  1. ¡¡Que maravilloso!! A mi también me gusta Joan; pero lo que me hace feliz es la realización de este sueño tuyo.

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